Habla del Mar es un vino placentero y enérgico, que invita a imaginar un horizonte infinito junto al mar…

Nace una nueva categoría de vinos: el vino submarino

Te presentamos un nuevo concepto de vino todavía por descubrir,  lleno de sensaciones, único e innovador gracias a su novedoso método de elaboración: la fermentación submarina. Habla del Mar es una nueva forma de hacer vinos, inmerso bajo el mar de la Bahía de San Juan de la Luz, situada en el sudoeste de Francia, durante 8 meses, este vino exclusivo es cuidado por un equipo de buzos que controla todo el proceso de fermentación en el que cada factor es determinante: la presión continua (a 3 bares), la temperatura de fermentación (8º),  la profundidad de sus aguas y las corrientes marinas.

Es un vino totalmente diferente a los que probablemente hayas probado hasta la fecha, teniendo su crianza sobre sus lías -su uva blanca de origen atlántico ha sido previamente fermentada con una mezcla de diferentes cepas de levaduras, (Hanseniaspora, Torulaspora y Saccharomyces cerevisae) por su fácil adaptación a la fermentación de los depósitos bajo el mar- se somete a una segunda fermentación, en este caso submarina, que lo rejuvenece y le aporta matices propios de las condiciones marinas ofreciéndonos una originalidad única con aromas sutiles salinos, que nunca se habrían conseguido con otro proceso de elaboración, resultado de los vaivenes y las energías marinas que moldean este nuevo vino.

Un vino con carácter atlántico que nos deja un color amarillo limón, limpio y muy brillante con ligeros reflejos acerados en cada copa. De fragancia sutil destaca su aroma a maresía que evoca el frescor de los largos paseos junto al mar. Una primera nota recuerda al marisco que da paso a una nota vegetal propia de algunas especies de algas marinas. Detrás de cada delicada expresión aparecen suaves matices de membrillo y manzanilla.

Una combinación de sensaciones a mar y a costa que tras una entrada suave alcanza su máxima expresión con una acidez que aporta al paladar la verdadera mineralidad marina. Su final perfumado transmite sensaciones frescas y florarles con un toque salino. En definitiva, deja una boca fresca con marcada acidez propia de este tipo de vinos que enfatiza la potencia en boca y le da volumen y cuerpo. Una sensación inigualable que podrás intensificar acompañada de nuestra tercera creación culinaria de nuestro actual menú degustación, “Cigala con crema de avellana y almendra”. Puro aroma, sabor y textura a mar.